TRES PILARES FUNDAMENTALES DEL MATRIMONIO

matrimonio“No es bueno que el hombre esté solo; le hare ayuda idónea para él”. Génesis 2:18

¿Para qué existe el matrimonio? Parece una pregunta ociosa, pero en realidad tiene mucho sentido. Encontrar un significado claro para una relación que tiene tantas implicaciones para la vida de las personas es fundamental.

La Biblia presenta tres razones básicas en un versículo que ha sido traducido históricamente de manera poco clara en función de las repercusiones que dicho texto tiene.

Ante todo, el texto debe ser traducido como “No es bueno que el ser humano esté solo; le haré una ayuda que lo equilibre” (Gén. 2:18). El sentido de la cita está marcado fundamentalmente por tres expresiones  que constituyen, de manera sucinta, la verdadera razón de ser del matrimonio.

En primer lugar, el matrimonio existe porque “no es bueno que los seres humanos estén solos”. Es decir, la primera razón es para que seamos compañeros de alguien, porque todos necesitamos compañía. El matrimonio es el invento de Dios para suplir nuestra profunda necesidad de estar acompañados. El primer deber del esposo para con su esposa, y viceversa, es ser compañeros.

La segunda aseveración nos sumerge en un elemento de compromiso. Nos casamos para ayudar a quien va a estar a nuestro lado, porque las personas necesitan que alguien las sostenga en este camino de la vida, que las ayude a construir su vida de manera que puedan lograr lo mejor de sí mismas. Todos, en algún momento de nuestra vida, necesitamos a alguien que nos ayude a continuar el viaje. Para eso es el matrimonio, para que podamos contar con alguien que, incondicionalmente, colabore con nosotros.

La tercera razón tiene que ver con la plenitud de lo que podemos llegar a ser. Nacemos varón y mujer, completos como varones o como mujeres, pero no plenamente humanos. Somos incompletos al no tener una perspectiva de la realidad que nos falta. Dios hizo el matrimonio para que nos equilibráramos. Para que juntos, varón y mujer, no solo completemos la imagen de Dios en nuestras vidas, sino también seamos capaces de vivir en equilibrio, aportando al otro la faceta de la realidad que al otro le falta. Ser matrimonio es construir una relación que tiende hacia el equilibrio y el construir una relación de complementación.

Por lo tanto, el matrimonio existe por, al menos, tres razones: compañía, ayuda y equilibrio. Varones y mujeres están llamados a vivir una  relación en la que sean capaces de otorgar compañía, ayuda y equilibrio a otro ser humano. Eso no se puede hacer sin compromiso y sin decisión. No es cuestión de sentimientos, sino de voluntad.

¿Estás cumpliendo tu parte del pacto de tres aspectos en tu matrimonio?

Diseñados para amar, Miguel Ángel Núñez

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