LOS AÑOS NO PASAN EN VANO

tiempoUna canción popular dice: “No le quite años a su vida, póngale vida a sus años”. Y es cierto. Hay mucha gente que vive negando la edad que tiene, en vez de concentrarse en vivir plenamente esa etapa de su vida. “El tiempo pasa, nos vamos poniendo viejos”, dice la canción, pero muchos quieren ignorarlo. Vivimos en una sociedad que, lamentablemente, confunde mediante su culto a la adolescencia y la juventud. Pero eso es irreal; lo cierto es que, a medida que pasan los años, ganamos peso, nos llenamos de canas, surgen enfermedades propias de la edad y, al mirarnos al espejo, es evidente que cambiamos… para bien o para mal.

Una de las situaciones que afecta seriamente a muchos matrimonios es no entender este fenómeno físico, que es inevitable. Muchos varones que pasan la curva de los 40 comienzan a comportarse como adolescentes; no solo utilizan ropa que no les sienta sino también adoptan actitudes fuera de su edad (¿han visto a panzones de 40 con pantalones a la cadera? ¡De eso hablo!). Muchas mujeres sufren algo similar; se creen el cuento de las pomadas mágicas que quitan arrugas (cuando, en realidad, lo único que quitan es dinero).

El paso de los años debería cambiar nuestro rostro y nuestro cuerpo, pero nunca nuestros ideales y nuestros principios. Seguir soñando no es privativo de una edad. Ponerse metas y seguir trabajando para que se logren no es algo que solo puedan o deban hacer los más jóvenes.

Creer que el soñar es solo algo perteneciente a la juventud es algo necio. La persona que deja de tener ideales se muere interiormente. Aunque su cuerpo diga alto, su espíritu está muerto, y matar las ilusiones y la utopía es la peor muerte, la cual es muy difícil de revertir.

Todos los amargados de este mundo alguna vez soñaron. Todos aquellos que destilan dogmatismos y autoritarismos lo hacen por miedo a las utopías, que hace mucho dejaron atrás.

Un matrimonio que mata los sueños es uno que no es sabio. La sabiduría consiste en avanzar con el tiempo sin permitir que el paso de los años haga mella en nuestro espíritu. Si permitimos que la edad envejezca los ideales, matamos con dicha actitud lo mejor de nosotros y todo, incluyendo nuestro matrimonio, se va a deteriorar.

¿Estás dejando que los años te inunden con su carga de circunstancias inevitables o estás asumiendo el control de tus sueños y tus ideales?

 Diseñados para amar, Miguel Ángel Núñez

Loading Facebook Comments ...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>