DESCUBRIR A TU CÓNYUGE

descubrir“Y puso Adán nombre a toda bestia y ave de los cielos y a todo ganado del campo; mas para Adán no se halló ayuda idónea para él”. Génesis 2:20

Tenemos la tendencia a interpretar los textos de la Biblia a partir de los conceptos de la cultura. Sin embargo, por válido que aquel método nos pueda parecer, es una forma equivocada de acercarse al texto. Debemos adentrarnos en el pasaje bíblico considerando las condiciones en las que fue escrito y el significado que pudo haber tenido el lenguaje para quienes escucharon por primera vez esas palabras.

El texto de hoy lo escribió Moisés dos mil quinientos años después de la creación. Las expresiones que utilizó tenían sentido en su contexto. El libro de Génesis fue escrito en el desierto, mientras Moisés pastaba las ovejas de su suegro Jetro. El fin primario del libro es hacer que aquellas personas que habían estado sumidas en un ambiente pagano, en Egipto, volvieran a sus orígenes y entendieran que eran criaturas formadas por un Ser creador inteligente y sabio.

“Nombrar”, en tiempos de Moisés, significaba algo muy distinto de lo que significó después de su tiempo y lo que significa hoy. La expresión tenía tres sentidos. Uno era significar que aquello que se nombraba era parte de la propiedad de una persona. Dicho concepto no es el de este versículo, porque lo creado le pertenecía a Dios.

Una segunda forma de nombrar  estaba relacionada con simbolizar algo. De esta forma se nombró a algunos lugares y personas en Israel, para señalar algo especial. Tampoco es el caso, porque la mujer no fue “nombrada” por el ser humano.

La tercera acepción, que fue la más común, implicaba reconocer, entender la diferencia, descubrir la esencia de algo o alguien. Por esa razón, se impuso la costumbre de ponerle nombre a los hijos recién a los 12 años, habiendo estudiado las características esenciales de la persona; y, en ese sentido, el nombre cobraba un significado original.

Dios envía a Adán a “reconocer” a los animales, a percibir la diferencia, a entender que su contraparte no estaba entre los seres inferiores en la escala de la Creación. Por esta razón, cuando lo entiende, lo sume en un sueño profundo (para decirle, en esta parte de la historia: “No tienes nada que ver con lo que voy a hacer” y luego le presenta a quien será su futura esposa.

Las parejas pasan por esa etapa de descubrimiento, pero algunas detienen el proceso y se quedan con estereotipos. Las personas están en constante cambio; por lo tanto, es posible seguir descubriendo indefinidamente sus procesos y matices particulares.

Seguir conociendo demanda una preocupación tal por el otro que es preciso crear rutinas y modelos de interacción que los ayuden a descubrirse. Comunicar, darse tiempo para estar juntos, no juzgar motivos y sentimientos sino entender, etc. son las algunas de las formas de acercamiento que permitirán a la pareja crecer en su relación.

¿Te estás dando tiempo para seguir descubriendo a tu cónyuge?

 Diseñados para amar, Miguel Ángel Núñez

Loading Facebook Comments ...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>